Olvidamos como buscarnos.La rutina borró nuestra visión y los sueños sofocaron los sentidos.
El orgullo intoxicó nuestra mente y la proximidad nos apartó, me dijiste.
Quisiera desenamorarme al primer insulto y no ahogarme en mis propias lagrimas te dije.
Pero aunque sea por esta noche,por favor, bailá, bailá conmigo una vez más.